Crónica 10 – Febrero 26/19

En agosto de 2018 inicié quimioterapia con Doxorrubicina, ese medicamento que también es utilizado en el cáncer de seno, ese que es despiadado, que es rojo como el demonio para que todo aquel que se acerque a él, sepa lo tóxico que es.

Como dice mi oncólogo (y aquí va una idea bélica); las personas erróneamente piensan que atacar con ácido es lo peor que puede existir. ¡La doxorrubicina al contacto con la piel es aún peor!

4 ciclos pasaron antes de poder conseguir el otro medicamento, aquel que no estaba disponible acá en Colombia y que muchos (erróneamente) creyeron imposible de traer.

Como saben, la consecución del Olaratumab no fue fácil. De hecho, yo misma estuve muy escéptica durante el inicio del proceso, y ni que decir antes de empezarlo. Me comí el cuento que era imposible traerlo a Colombia y mucho más, que mi EPS pagara por él. Pensé que iba a tener que mudarme a los Estados Unidos si podía conseguir un ensayo clínico que me admitiera; porque ¿de qué otra forma podría yo pagar ese tratamiento?

Investigué, leí muchísimo, escribí aquí y allá, llamé, coticé, conté con la ayuda de varias personas que se apersonaron de mi caso y me ayudaron a su vez contactando a otras para ver qué se lograba. Gracias, Gracias, Gracias.  

Llevaba 4 ciclos de quimioterapia cuando recibí la llamada de mi maravilloso contacto en Coomeva.

-El medicamento ha sido aprobado y es solo cuestión de tiempo que llegue a Medellín.

 Recuerdo el momento que lo compartí con mis amigos durante la celebración de “mi cumpleaños” en octubre. Ese día, los sorprendí no solo con la noticia sino con mi deseo de fiesta y rumba. Cuando todos estaban mentalizados para un día de calma y naturaleza, yo solo quería ir a un bar y disfrutar como los viejos tiempos. Merecíamos esa celebración, ese logro de todos.

La semana siguiente a mi celebración, estaba de regreso a los exámenes; teníamos que revisar el estado de la enfermedad, antes de empezar la inmunoterapia con el Olara y, así poder evaluar su efectividad.

En resumen, la quimioterapia por sí sola, no estaba funcionando. Aunque había desaparecido un tumor, otros dos habían aumentado de tamaño. Ahora tendríamos que ponerle toda la fe al nuevo protocolo.

Los meses pasaron y las náuseas, los miedos, la impotencia y las personas fueron y vinieron. Principalmente “fueron”, hoy solo queda espacio para la esperanza, la tranquilidad y las personas que realmente quieren estar.  Vaya que no digo esto con resentimiento, al contrario, lo digo con la libertad de sentirme cómoda y feliz con las personas que comparto. Porque parece que antes quería estar en el centro, que todo el mundo estuviera pendiente de mí, y aunque aun lo disfruto, no lo niego, entendí que las personas están en todo su derecho de seguir con sus vidas, ocuparse y/o desocuparse y sobre todo decidir si quieren estar o no.

Llegó la navidad y con ella un viaje que cambiaría un montón mi manera de pensar y ver la vida. Me empecé a dar cuenta de comportamientos propios y ajenos que había estado negando por mucho tiempo. Aunque no debería ser por comparación, ver la vida de otros me ayudó a Iniciar un proceso de evolución personal, que con las semanas se empezó a interconectar con otras personas, con frases y libros, con peleas, con más y más sucesos. Aprendí sobre mis miedos, y no solo a identificarlos como ya lo había hecho antes, sino a entenderlos, a sentirlos y a resolverlos, o al menos a aprender a vivir con ellos sin que me hagan tanto daño.

Recordé todo el amor que me tenía antes de empezar todo este proceso y volví a sentirlo, pero más intensamente. Un amor hacia mi misma tan inmaculado que no sé cómo describirlo. Supongo que podría ser el amor de madre a hija (¿?) infinito e incondicional.

Para rematar, en medio de todo este proceso de re-conocimiento, terminé los 8 ciclos de quimioterapia y 6 de Olaratumab. Los exámenes mostraron unos resultados extraordinarios; de los al menos siete nódulos en los pulmones, solo quedan dos. De los cinco tumores en el hígado, solo quedan dos.

Con la entrega de estos resultados y el proceso de renovación mental, llegó la esperanza. Fue la primera vez desde la recurrencia que me sentí llena de vida, se desvaneció la idea de que iba a morir en 1 o con suerte 2 años. No tengo otra forma de expresar con palabras el sentimiento que me invade últimamente, pero lo definiría como ¡invencibilidad!

Me siento invencible, fuerte, me amo de una forma loca. Siento que cualquier cosa que se venga, yo puedo con ella. Todas las veces que sentí que fracasé; en la vida laboral, en el amor, con el dinero, es como si todo ese fuera tan tonto, tan insignificante. ¿Cómo me puedo sentir fracasada cuando conseguí un medicamento “imposible” de conseguir? ¿Cómo no amarme sin limites cuando mi mente y mi cuerpo son tan maravillosos que asimilan esta bomba de medicamentos para curarme?

Por ahora quedan muchas cosas que hacer.

Medicamente hablando, es hora de volver a ver al cirujano de tórax y evaluar la posibilidad de resecar los demonios que quedan.

Personalmente hablando, reinventarme todos los días es mi ejercicio. A veces es difícil soltar la idea de vida que tuve por mucho tiempo, o los planes que hice y pensé que estaban escritos sobre una piedra sagrada y eran inquebrantables. La realidad es que soy tan cambiante que cada día pienso en una nueva forma de transformar mi vida, sigo en esa búsqueda (¡espero que no me tome tanto tiempo!) pero tengo la certeza que lo único inquebrantable es seguir siendo fiel a quien soy y de esa manera, vivir en el amor.

14 thoughts on “Crónica 10 – Febrero 26/19”

  1. De mis favoritos, top 2 después de ” mi mejor amiga”. Gracias por ser mi maestra. Yo también he aprendido mucho en esta batalla. Te amo y lo vamos a lograr.

  2. La felicidad ha esto ahí, siempre esperando que te acuerdes de ella pues la sociedad y nuestro enfrentamiento con el mundo cuando estábamos creciendo nos hizo olvidar de ella… esa felicidad que es un estado q no depende de los resultados, de objetos ni personas, que esta ahí esperándonos para mostrarnos que la vida es eternamente bella, que somos energía, la misma energía q tiene pachamama, la misma energía que tiene ese ser infinito.
    El amor que reencontraste también ha estado ahí esperándote, esperando que lo apliques a ti misma, para poder amar sin medidas lo bueno y lo no tan bueno.
    Ese amor y esa felicidad al final son las únicas constantes, porque de resto, por fuera de esa luz interna donde residen esos dos sentimientos, todo es cambiante, todo evoluciona, o se acaba. Tú trascendiste y elevaste el apego a el no cambio y ahora empezaste a darte cuenta que los cambios externos (físicos y mentales) son solo un proceso de todos los humanos, pero más allá de eso te acordaste también lo brillante (luz interna) que eres. Te amo

  3. Ver como luchas sin cansancio es para mi una enseñanza! Saber que eres feliz se refleja en mi también, pues saber que una amiga sale victoriosa y con la mejor actitud del mundo no es cualquier cosa. Te Quiero Dipaqui!

  4. Me encanta sentir esa energía tan linda! Hasta acá me llega. Esa conexión cuepo, mente y alma te hace invencible. Me alegras el corazón con esta crónica!

  5. Gracias por
    Compartir desde el amor todo lo que genera en ti este proceso, si para los que estamos viendo por la ventana suele ser conmovedor, no imagino lo que puede ser para ti, tus hermanas y mi tía, sin embargo el aprendizaje es cada día más grande y definitavamente el poder que tenemos de lograr lo que nos proponemos viene de las entrañas de amar con pasión y nunca desistir, eres fuerza eres acción y solo amándonos y aceptando todo lo que somos recibiremos las más hermosas bendiciones. Te quiero y decreto como siempre sanidad de cuerpo y mente para continuar dando lata.

  6. El Unico que tiene la última palabra es Nuestro Padre Celestial y con el poder de la oración y las buenas vibras podemos lograr que todo funcione la nuestro favor. La fé en El mueve montañas.

  7. El solo hecho de volver a centrarte en ti misma, de reconocer tus errores ( no importa cómo), de sacar esa fuerza de adentro y decir Yo si puedo! Te hace ser invencible y una gran maestra para todos. Te admiro por tu resiliencia y por no desfallecer. Un abrazote para ti y toda tu familia. Los llevo en mi corazón.

  8. Inspirador, no solo los medicamentos hicieron su trabajo, pues eres el claro ejemplo de que el amor propio, la constancia, y la fuerza mental son un arma poderosa, te felicito con la piel erizada y los ojos aguados!

  9. Hermosa,valiente y única,así eres!
    Te admiro por ser tan positiva y fuerte. Inspiras ganas de vivir,de luchar y de seguir adelante sin miedo a nada! Un abrazo y te deseo todo lo mejor,que Dios,la salud y la felicidad esten siempre de tu lado,un abrazo!

  10. Eres de admirar, tu fortaleza es ejemplo para muchas mujeres que como dices creemos en fracasos que no tienen sentido, gracias por compartir tu historia que estoy segura servirá de fortaleza y ejemplo para cada batalla que libramos en nuestro día a día. Bendiciones

  11. Toda mi admiración Di, nos enseñas y nos das valor para trabajar por nuestros sueños y de una manera distinta e innovadora, porque unes fuerzas y personas para lograr un objetivos que no solo te hace bien a ti, si no a muchas personas.

    Siempre te mando una buena vibra, pido a Dios por ti y por tu salud. Un gran abrazo.

  12. Que noticia tan maravillosa, que alegría no sólo por ti, sino por toda tu familia, te deseo con todo el corazón que sigas mejorando y que se puedan acabar los demonios que quedan. Siempre es un deleite leerte, no sólo por la estructura de la escritura, es más por que en cada palabra se transmite el sentimiento del momento que vives…te mando un abrazo y toda mi buena energía para seguir adelante con toda y más

  13. Leerte es tan enriquecedor, pensaría que ayudas a tantas personas a aprender a vivir , amar y disfrutar .
    Suena egoísta pero eres la fuerza para muchos, das razones para luchar y querer comerse al mundo.
    Me hace feliz esta noticia y siempre estás en mis oraciones.
    Te queremos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.